Es evidente que la iluminación es un elemento fundamental en la seguridad de la moto y del motorista ya que es la encargada de mejorar la visibilidad cuando empieza a oscurecer o en situaciones meteorológicas adversas, pero también es el mejor indicador para el resto de conductores de que andamos cerca. Por eso resulta imprescindible realizar una correcta revisión de las luces de la moto cada cierto tiempo. 

Pero ¿cuándo es el mejor momento? ¿Cómo debemos realizar ese mantenimiento? Tranquilo, no te preocupes, ahora mismo te damos todas las claves para que todo el equipo de luces de tu moto esté siempre a punto. 

¡Arrancamos!

El primer paso: haz una revisión de las luces de la moto cada vez que la cojas

Puede parecer tedioso o incluso una de esas tareas que son muy fáciles de olvidar, pero tenemos que tener en cuenta que hay mucho en juego y que no nos va a llevar más que un par de minutos como mucho. Si cada vez que cojas la moto te aseguras de revisar las luces estarás incrementando tu seguridad en muchos puntos. 

Es tan sencillo como encender el motor, comprobar que se ha encendido la luz de cruce (en la mayoría de las motos modernas se encenderá automáticamente) y hacer un rápido recorrido por todas las demás: cortas, largas, intermitentes delanteros y traseros, luces de emergencia y la luz de freno. 

Si te habitúas a esta pequeña rutina tendrás mucho ganado en cuanto al gran mantra de seguridad en moto: tienes que ver y tienes que ser visible para los demás

¿Qué hacer si durante la revisión alguna luz no funciona?

Si el problema es que al hacer la revisión de las luces de la moto te has encontrado con alguna que se ha fundido, el paso lógico es sustituirla por otra nueva. Recuerda que es recomendable llevar contigo un juego de luces de repuesto que incluya todas las lámparas necesarias. 

Al hacer el cambio has de asegurarte de que la lámpara nueva esté colocada exactamente en la misma posición que la anterior. Generalmente esta es una tarea sencilla y que puede realizarse sin ninguna complicación, pero si te cuesta más de lo debido o, por lo que sea, el cambio no puede realizarse en ese momento, lo mejor es acudir a un taller especializado en donde realicen la sustitución de un modo óptimo. 

Habrá ocasiones en las que el problema no sea una bombilla fundida, sino que se trate de un problema eléctrico. Si es el caso no quedará más remedio que investigar sobre el origen de la avería. 

Lo primero a revisar dentro del sistema eléctrico suele ser la batería. Aunque la mayor parte de ellas hoy en día no necesitan mantenimiento, nunca está de más revisar el estado de la carga. Recuerda que si mantienes el contacto en posición de arranque con el motor parado la luz de cruce estará encendida y podrá ir descargando la batería. Además, ten un mayor cuidado en invierno, sobre todo si la moto se queda en el exterior, ya que el frío también produce una descarga más rápida. 

Tras asegurarte de que el problema no es de batería, es aconsejable que revises el estado de los fusibles. No es fácil que se funda alguno de ellos, pero podría pasar. De ser así, sustituye el que se haya fundido por uno igual. 

Por último, el cajetín de encendido puede sufrir complicaciones o incluso podría ser el momento de tener que cambiar alguna bujía, de las que deberías hacer una revisión cada 10.000-20.000 km kilómetros en función del tipo de moto y de las indicaciones del fabricante. 

 

El mantenimiento de las luces de la moto también debe ser prioritario

Aspectos a tener en cuenta en el mantenimiento de las luces de la moto

La revisión de las luces de la moto debería ir siempre acompañada de unos sencillos pasos con respecto al mantenimiento habitual. 

Mantén la moto y las ópticas limpias

La acumulación de suciedad sobre la óptica puede hacer que empeore su capacidad lumínica por lo que es importante que la laves de vez en cuando. Es más, mantener la moto limpia te evitará averías derivadas de la acumulación de suciedad. 

La potencia de la luz ha de ser constante

Si notas que decrece o que se pierde intensidad podría deberse a un mal estado de la lámpara o incluso de la pantalla reflectora. Un cierto oscurecimiento es natural con el paso de los años, pero si es una bajada muy notable habrá que sustituir piezas. 

Revisa los contactos de vez en cuando

Además de las lámparas, la carga de la batería o los fusibles, también puedes revisar cada cierto tiempo el estado de los contactos eléctricos y de los relés.

Procura mantener una posición de las luces en un punto equilibrado

Sobre todo, cuando se trata del faro delantero. Ver y que te vean es fundamental, pero también lo es evitar que la posición de tus luces pueda generar deslumbramientos al estar demasiado elevadas. Protégete tú y también a los demás. 

Si te quedan dudas sobre la revisión de las luces de la moto o necesitas ayuda, no dudes en acercarte hasta Ángel Leirós, concesionario y taller oficial de Yamaha en la provincia de Pontevedra. Estaremos encantados de asesorarte en todo lo que necesites. Y recuerda, si quieres cambiar tú mismo las luces de tu moto, puedes comprar el repuesto en nuestro Departamento de Recambios.